Una propuesta que busca reconectar al espectador con la esencia del bosque nativo serrano, creando un espacio donde la arquitectura, la ingeniería, el arte y la sustentabilidad se encuentran. Una torre de diez metros de altura que se alza como homenaje al crecimiento y la vida, conformada en estructura de caño y malla con pisos que permiten una circulación central, facilitando el cuidado y mantenimiento de las especies vegetales.
La torre contó con un sistema de riego por bruma para refrescar a la audiencia durante las horas calientes de la jornada.
El desafío fue enorme, la torre fue desarrollada y fabricada en nuestros talleres y ensamblada en su totalidad en el sitio.
Proyecto de Estudio Rare para el Cosquín Rock.

